jueves, 15 de diciembre de 2016

#CRÓNICA 6. LA CATEDRAL DE #MÚNICH #ALEMANIA

Crónica 6. La catedral de Múnich.

La mañana continuaba plena de sorpresas. Entré en una tienda de relojes de cuco. Los primeros que veía en tierras alemanas. Me sorprendió muchísimo la variedad de los tamaños, los detalles, la originalidad de algunos diseños y por supuesto también, los precios. Pasear entre ellos, me gustaba. Por un momento me gustó mirarlos con los ojos de niña. Su característico sonido, me hacía imaginar historias de la infancia.


Había llegado la hora de almorzar. Qué mejor sitio para hacerlo, que en la terraza de este típico restaurante. Me sorprendió muchísimo la edad de algunas de sus camareras. No imaginaba que en Alemania a esa edad, aún estuvieran trabajando. Todos los trabajadores iban vestidos con típicos trajes. La mayor sorpresa la tuve en el interior del local, al ver todo lo relacionado con la cerveza.



La comida llegó a su fin. Mi siguiente destino era la Catedral de Múnich que está situada en el centro de la ciudad. Sus altas torres se ven desde cualquier punto de la ciudad. En su interior pude disfrutar de su cripta y el Mausoleo del emperador Luis IV de Baviera.



Al salir, me sorprendió la lluvia. Me tocó entonces, abrir mi paraguas violeta y caminar escuchando el sonido que hacían las gotas de lluvia, al caer en mi paraguas. El cielo estaba plomizo y hacía frío, pero nada iba a enturbiar mi tarde muniquesa. El glamour y la moda, llegaron de la mano de Karl Lagerfeld y de las exclusivas tiendas de moda.



...CONTINUARÁ...

miércoles, 7 de diciembre de 2016

#CRÓNICA 5. IGLESIA DE ST. #MICHAEL. #MÚNICH

Crónica 5. Iglesia de St. Michael.


Seguí caminando sin dejar de mirar y admirar, de oír y de escuchar... Me paré junto a ella y me gustó su pose y cómo se recortaba en el grisáceo cielo y admiré el arte que iba encontrando en mi recorrido, en cualquier esquina, en cualquier lugar.






Llegué a esta bulliciosa y multicultural calle. A mi derecha, esa fuente tan peculiar parecía darme la bienvenida a este lugar, que tantas veces recorrí a lo largo de los días que permanecí en Múnich.



Me gustaba sentir el ritmo de la vida cotidiana. La placidez del descanso. El multicolor de sus flores daba calidez al día y el sonido de las conversaciones en múltiples idiomas, me hacía mirar atentamente a mi alrededor.



Llegué a esta hermosa iglesia de St Michael, el templo renacentista más grande al norte de los Alpes,que está situada en la calle Neuhauser Strabe 52. Su hermosa fachada fue restaurada en 2013. Permanecí bastante rato admirándola, antes de pasar al interior.

Me gustó recorrerla con paso lento. Sus techos y su alta bóveda de cañón, me trasmitían grandiosidad y paz. Disfruté de todos sus rincones: las capillas, las pinturas, el púlpito, el órgano, las tumbas entre ellas la el rey bávaro Luis II, su retablo, la virgen... permanecí sentada en los bancos de madera y dorado metal, bastante rato. 









Una última mirada antes de salir y luego, la puerta con ese original y único tirador.





...CONTINUARÁ...

jueves, 1 de diciembre de 2016

#CRÓNICA 4. VIDA COTIDIANA #MÚNICH #ALEMANIA.

Crónica 4. Vida Cotidiana.


Un pequeño descanso y la belleza del  Alter Botanischer Garten, me hicieron recuperar fuerzas. Emprendí de nuevo mi camino.  Al mirar hacia mi izquierda, me gustó ver este antiguo tranvía que pausadamente caminaba...


Las fachadas de los edificios, sus puertas, los labrados canceles, las rejas, los detalles de las fachadas... todo me invitaba a pararme y disfrutar.





Su dorado color, sobre el fondo rojo y las líneas de su pelo, me parecieron muy creativas. Me gustó fotografiarlos desde distintos ángulos.



El sonido ambiente en este punto de la ciudad, estaba lleno de ruidos y sonidos cotidianos. En el rato que permanecí esperando que cambiara de color el semáforo, nuevas miradas que me llevaban a sorprenderme. Iba vestido con traje de chaqueta, pero lo más llamó mi atención fueron sus calcetines rosas y el largo de su pantalón. Luego esta imagen acabó por ser muy cotidiana.




Él también me ofrecía una bella estampa. Su color de piel resaltaba en el blanco de su camisa. Había salido el sol y se apoyado en su paraguas. También esperaba el cambio de semáforo.





Frente a mí estaba esta hermosa fuente Wittelsbacher Brunner. Me gustó el sonido del agua al caer. Un punto de relax maravilloso cuando me senté junto a ella y admiré sus detalles, sus colores y matices, bajo la cambiante luz del medio día.

...CONTINUARÁ...