sábado, 10 de septiembre de 2016

#CRÓNICA 39. DE #NARVICK A LA FRONTERA CON #SUECIA.

Crónica 39. De #Narvik a la Frontera con #Suecia.


La lluvia no cesó en todo el tiempo que estuve en Narvick.  Después de comer, partía hacia la frontera con Suecia, el tercer país en mi periplo por tierras laponas. El paisaje seguía siendo maravilloso. 




Cuando llegué a la altura de este letrero, tuve claro que la frontera con Suecia estaba cerca. A los poco metros, estaba junto a la piedra de Hierro de las firmas de Olav y Carl que conmemora la Disolución de la Unión entre Noruega y Suecia en 1905.






Me gustó mucho estar en ese lugar y poder imaginarlo en esos años. El paisaje seguía siendo maravilloso. Los primeros kilómetros recorridos en tierras suecas, eran muy bellos.





...CONTINUARÁ...

miércoles, 7 de septiembre de 2016

#CRONICA 38 #NARVIK

Crónica 38. Narvik.


Kilómetro a kilómetro, me acercaba a la ciudad de Narvik. Cuando atravesaba este puente, ya hacía rato que había empezado a llover. Una lluvia a veces intensa y siempre persistente, que me acompañó hasta llegar a la ciudad. 




Pasear bajo la lluvia nunca me gustó. Y en esa situación, me molestaba más aún. Con una mano sujetaba el paraguas y con la otra, era prácticamente imposible poder hacer fotografías. No tuve más remedio que guardar mi réflex y coger esa maravillosa compacta que siempre me acompaña. Ella fue la protagonista de las imágenes que vemos a continuación.









Así es. Todas diferentes y de colores vivos, que ponían una bonita nota de color al triste y lluvioso día gris. Las miré y me gustaron. Y surgió una pregunta ¿Sería igual de bonito ese espacio si todas las bicicletas fueran iguales y del mismo color? La respuesta la tuve clara: por supuesto que no. La Diversidad siempre es maravillosa.




Mi paseo por Narvik no fue muy largo. La lluvia no cesaba. Pero aún así, pude disfrutar de algunos rincones bellos, otros creativos, otros sorprendentes...


Y ellas, las flores, también aportaron calidez y belleza. 




...CONTINUARÁ...

jueves, 1 de septiembre de 2016

#CRÓNICA 37. DE #SVOLVAER A #NARVIK

#Crónica 37. De #Svolvear a #Narvik


Era la mañana de mi séptimo día de viaje por tierras laponas. Y como cada mañana, me tocó madrugar. Hacía frío cuando salí a la calle para empezar la nueva aventura de ese día. Mi primera mirada fue a ellos. Una tierna escena familiar que contemplé durante un rato, hasta que la mirada del niño se cruzó con la mia. Su limpia y bella mirada, iluminó la mia.


En mi salida del pueblo, las últimas miradas a este bello enclave natural que tantos buenos momentos me había transmitido. Volvía mi mirada a su puerto, al reflejo de sus casas en el agua...



Nuevamente, emprendía el camino atrapada, como era ya habitual, en los paisajes grises, en las salpicadas casas en el entorno, en las nubes que jugaban con las montañas, en los coloridos barcos anclados en los puertos, en la inmensidad del mar...








Recorrí los kilómetros sin pestañear. Me empapaba de tanta y tanta belleza por doquier. La nieve parecía no querer fundirse a esta altura del verano y aparecía escondida aquí y allí. La quietud del agua mostraba maravillosas simetrías, que yo no podía dejar de fotografiar.



Las cascadas también eran una constante en este recorrido, en el que al verde de la naturaleza, se unían a veces, a otros colores, como el amarillo.





El rojo omnipresente en todo este viajes, no dejaba de sorprenderme, de la misma forma que lo hacían los distintos tipos de casas que encontraba en cualquier recodo del camino.



Atravesar los puentes, también era muy habitual en el viaje. A mi me parecían todos iguales. Pero, lo más fascinante siempre, eran los  increíbles paisajes que veía desde ellos. Eran largos y eso me permitía disfrutarlos con mucha intensidad.






...CONTINUARÁ...